Génesis

Hubo un tiempo, antes de que existiera el mundo tal cual lo conocemos, en el que reinaban las tinieblas. Un no espacio con cientos y miles de letras flotando a la deriva (las únicas habitantes). No había palabras y, mucho menos, oraciones.

Erres inservibles, emes aburridas y zetas eternas braceaban sin sentido viendo sólo sombras a su alrededor. Una masa espesa de neblina las rodeaba y les impedía conocer cualquier realidad que estuviera más allá de la línea estrecha que alcanzaban sus ojos. Las solitarias letras no habían nacido y tampoco morirían. Los relojes no se habían inventado y la rutina aún no tenía nombre.

Un no día L se cansó de la quietud de su vida y decidió avanzar más allá de su propia frontera. A poco de andar se encontró con U y más tarde con Z. Cuando las tres se hubieron acercado lo suficiente algo muy intenso las encegueció. Un segundo más tarde, cuando recuperaron la visión, el mundo era una cosa distinta. Se llenaron de alegría al comprobar que la LUZ había incendiado la oscuridad.

V, que siempre había sido muy valiente, también salió a explorar los confines de su región. En el camino se encontró con I que venía en compañía de D, y pronto se les unió A. Se tomaron de las manos y vieron cómo las tinieblas se abrían y un enorme verde se dibujaba ante ellas: la vida tallaba su huella en medio de la neblina.

Todas las letras habían salido a explorar con el pálpito de que debía existir algo más allá de las tinieblas que las circundaba. Cuando la VIDA apareció en el cosmos las letras fueron invadidas por un repentino entusiasmo y comenzaron a bailar de alegría. Ni en sus mejores sueños habrían podido visualizar lo que tenían frente a ellas: formas, colores y texturas conformaban un escenario increíble. Lo que las rodeaba era un mundo nuevo hermoso y habitable. Llenas de asombro y felicidad, decidieron trabajar unidas para dar forma y sentido a esa nueva realidad. Comprendieron que para conseguirlo debían planear una existencia colectiva. Y eso es lo que hicieron.

Letras de Scrabble

Pero algunas letras no aceptaron emparejarse con otras para adornar esa nueva existencia de colores. En su interior se debatían intensos y voraces sentimientos que las volvían inconformistas. Cuando G conoció a R le hizo ver lo grotesco que le parecía todo y recibió una mirada cómplice de la robusta letra. Dispuestas a convertir ese nuevo mundo en algo más aceptable para ellas, urdieron un plan maléfico. Pero para llevarlo a cabo necesitaban de la colaboración de otras dos letras: I y S. Como éstas se negaron, las secuestraron, obligándolas a seguir sus órdenes. Durante días estuvieron organizándolo todo. Consiguieron varias aliadas, otras letras acomplejadas y temerosas, que no dudaron en trabajar por desarmar la alegría que se había instaurado en ese nuevo mundo. Pusieron en marcha un inmenso nubarrón que se impuso sobre esa realidad maravillosa, provocando una herida mortal en el cosmos.

Desesperadas, las demás letras fueron a hablar con el Sol, porque no estaban dispuestas a permitir que todo lo trabajado se desvaneciera. El astro rey comenzó entonces a brillar más que nunca. Pero ya era tarde. R y sus secuaces tenían todo muy controlado. La GUERRA comenzaba a destruir ese mundo maravilloso con su furia. Y ése fue el final de aquel brevísimo sueño de equidad. Todas las letras, sin excepción, conocieron el dolor de la pérdida y fueron arrasadas por la tristeza de una forma inexorable. Lo que había surgido de la unión y el compromiso se convirtió en un reguero de muerte. La oscuridad era ahora una mancha roja sobre la planicie celestial.

Pasó mucho tiempo sin que nada cambiara. Hasta que un buen día E, que se caracterizaba por tener una gran esperanza, habló. 

—Queridas hermanas. Sólo hay una fuerza capaz de ayudarnos: el deseo. Volvamos a soñar como hace siglos e intentemos recomponer este desastre con ilusión.

Aunque no todas estaban convencidas de poder conseguirlo, se entusiasmaron con las palabras de E y tomaron la decisión de reconstruir el paraíso perdido. 

Trabajaron durante semanas y meses. Poco a poco el Sol comenzó a iluminar de nuevo el mundo. Desde ese día las letras gobiernan la vida. A veces, caen en manos despiadadas que las convierten en un fondo de dolor y violencia. Pero ellas siempre resucitan de sus cenizas para reconquistar el terreno e invadirlo de LUZ, CREATIVIDAD y AMISTAD.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El niño-pájaro

La Bella durmiente del bosque

Doble fondo